Cuándo y por qué usar un perfume u otro
Publicado el 23/3/2026
Cuándo y por qué usar un perfume u otro
En el artículo anterior hablé sobre cómo aplicar perfume y sobre algunas formas de potenciar tanto la proyección como la duración.
En este quiero hablar de otra parte igual de importante: qué perfume usar según la época del año, la ocasión o el objetivo que tengamos.
Al final, los perfumes funcionan un poco como la ropa que llevamos. Igual que no irías a una boda en chándal o a la playa con jersey y pantalón largo, tampoco todos los perfumes encajan igual en cualquier situación.
Además, también tienen mucho que ver con la personalidad de cada uno. Hay personas más discretas y otras más extrovertidas, y eso influye muchísimo en el tipo de fragancia con el que se sienten cómodas.
La época del año importa
Lo primero en lo que yo me fijo al elegir un perfume es en la época del año y en la temperatura que va a hacer.
En mi caso, vivo en España y aquí las estaciones están bastante marcadas, aunque personalmente suelo agruparlas así:
- otoño e invierno
- primavera y verano
Ahora mismo, por ejemplo, mientras escribo este artículo, acabamos de entrar en primavera pero todavía sigue haciendo algo de frío. Por eso sigo usando perfumes más propios del invierno.
¿Y qué tipo de perfumes son esos? Normalmente, fragancias dulces, cálidas, especiadas, amaderadas o más densas.
Esto tiene bastante lógica. En invierno solemos asociar el ambiente a cosas más acogedoras: estar en casa, el calor, una bebida caliente, un postre, una noche tranquila. En cambio, en verano pensamos más en playa, terrazas, aire libre y bebidas frescas.
Por eso, en épocas frías suelen encajar mejor perfumes cálidos y envolventes, mientras que en épocas cálidas funcionan mejor perfiles cítricos, frescos, marinos o verdes.
Si tuviera que elegir un perfume de mi colección para cada estación, sería algo así:
- Invierno: Khamrah Qahwa
- Primavera: Le Beau Paradise Garden
- Verano: Odyssey Go Mango
- Otoño: The Most Wanted
Día y noche no son lo mismo
Lo siguiente que tengo en cuenta es si me voy a poner el perfume de día o de noche.
Para mí, la diferencia principal está en el tipo de presencia que deja la fragancia. Los perfumes más fuertes, intensos y oscuros suelen funcionar mejor por la noche, porque normalmente se usan en contextos donde queremos destacar más: una cena, una salida, una fiesta o un evento especial.
En cambio, durante el día solemos buscar algo más cómodo, más limpio o menos invasivo, porque normalmente estamos trabajando, haciendo recados o moviéndonos en entornos donde no tiene sentido ir con una fragancia demasiado pesada.
Por ejemplo, en verano podría usar:
- Asad Zanzibar durante el día
- This Is Him! Burning Love para una salida nocturna
La ocasión también manda
Por último, también hay que pensar en a dónde vamos y qué queremos transmitir.
Para oficina o trabajo
Si voy a la oficina o a un entorno cerrado, normalmente prefiero olores poco invasivos, aunque tengan buena presencia. En este tipo de casos me parece muy buena opción algo como Y Eau de Parfum, porque proyecta bien, huele moderno y suele gustar sin resultar excesivo.
Y si además voy a tener una entrevista o una reunión importante, probablemente elegiría una fragancia algo más cercana, más limpia y que transmita confianza. No algo que diga “aquí estoy yo”, sino más bien algo que invite a acercarse.
Para una salida nocturna
Si voy a un restaurante, una fiesta o una salida de noche, ya sí me interesa algo con más intensidad y más carácter. En ese contexto normalmente quiero una fragancia que destaque más entre la gente y que tenga una presencia más clara.
Para una cita o encuentro romántico
En una cita buscaría algo más cercano, sensual y reconfortante. No una fragancia que invada, sino una que funcione mejor en la distancia corta.
En mi caso, para este tipo de ocasiones he usado Bvlgari Man in Black, porque me parece un perfume oscuro, misterioso, cercano y bastante sensual.
Conclusión
Elegir un perfume no debería depender solo de cuál huele mejor en abstracto. También hay que tener en cuenta:
- la estación
- la temperatura
- el momento del día
- el lugar al que vamos
- y lo que queremos transmitir
Al final, usar perfume es una forma más de expresarnos. A veces queremos algo discreto, otras veces algo más llamativo, y otras simplemente algo que encaje con el momento.
Por eso tiene sentido aplicarnos un perfume u otro según la situación, y no usar siempre lo mismo para todo.